Neurofeedback

Permite conocer el funcionamiento cerebral de una persona para poder lograr, mediante entrenamiento, que sea capaz de regularse a sí misma.

PSICOTERAPIA & TRAUMA INSTITUTE

¿Qué es el Neurofeedback?

El Neurofeedback es una técnica que permite conocer el funcionamiento cerebral del individuo y corregir los patrones menos adaptativos. Mediante un entrenamiento especializado, el o la paciente acabará siendo capaz de regularse a sí mismo.

La información de la actividad cerebral se obtiene mediante la colocación de unos sensores en el cuero cabelludo, a través de los cuales se registran en tiempo real los patrones eléctricos de las ondas cerebrales (semejante a cuando un médico escucha el latido del corazón desde la superficie de la piel).

Se trata de una técnica no invasiva e indolora (no se aplica ninguna corriente eléctrica), que busca obtener la mayor eficiencia y efectividad posible en nuestro funcionamiento cerebral. El procedimiento consta de tres fases: una evaluación inicial, un periodo de entrenamiento posterior y una fase de seguimiento.

El Neurofeedback permite conocer el funcionamiento del cerebro a partir de la medición de las ondas cerebrales, que se obtienen a través de 19 sensores colocados en el cuero cabelludo.

Los resultados obtenidos permiten observar, de manera objetiva y científica, los patrones de las ondas cerebrales para poder establecer un diagnóstico sobre su funcionamiento y poder elegir un determinado tratamiento o entrenamiento que corrija posibles disfunciones y así recuperar o potenciar el bienestar emocional.

Además de ser una técnica muy útil para el diagnóstico o en la elección de un determinado tratamiento, permite también evaluar los cambios generados a nivel cerebral por parte de otras intervenciones realizadas (medicación, psicoterapia).

Es necesario subrayar que la técnica se encaja en el contexto clínico como una herramienta complementaria a las demás ya existentes. Mediante este mapeo cerebral y otras pruebas diagnósticas (según la patología: neuropsicología, escalas estándar, escalas orientadas a disociación) elaboraremos un completo informe que será entregado al cliente.

Una vez tenemos nuestro electroencefalograma y realizado el diagnostico, se establece un protocolo de entrenamiento o tratamiento personalizado, decidiendo qué áreas y qué ondas cerebrales se estimularan para optimizar el funcionamiento del cerebro. El número de sesiones será estimativo.

Para conseguir un resultado exitoso, es de gran importancia realizar una evaluación previa que permita conocer las condiciones iniciales y así diseñar un entrenamiento individualizado y personalizado en función de los patrones de ondas cerebrales y los síntomas específicos de cada persona. No todas las personas necesitan un entrenamiento de las mismas regiones del cerebro ni tendrán los mismos objetivos. En algunos casos, por ejemplo, será necesario aprender a incrementar la amplitud de las ondas de un área específica, mientras que en otros, se precisará disminuirla en otra área.

La valoración inicial incluirá la exploración y registro de la información clínica necesaria, así como la medición de la actividad eléctrica del cerebro. El procedimiento para esta medición consiste en la colocación de una especie de gorro con sensores, que analiza regiones estratégicas en el cerebro, proporcionando al o la terapeuta una gran cantidad de información. A través de ellos se registran en tiempo real los patrones eléctricos de las ondas cerebrales (semejante a cuando un médico escucha el latido del corazón desde la superficie de la piel).

El electroencefalograma (EEG) es el mejor instrumento para medir la actividad cerebral de manera directa e indolora cuantificando la actividad de las diferentes ondas cerebrales. Este registro se utiliza para establecer bajo qué factores (voltaje, frecuencia, interconexión) está funcionando el cerebro identificando los diferentes patrones de interacción neuronal.

Los sensores trasmiten los patrones de las ondas cerebrales a un programa que los registra. La información obtenida a través de este mapeo permitirá determinar de manera objetiva el funcionamiento de las diferentes zonas, de tal forma que podamos dirigir las sesiones de entrenamiento posterior al punto exacto donde más se necesita.

El diseño del plan de tratamiento específico para cada persona incluirá objetivos individualizados para las sesiones de entrenamiento y, si se valora oportuno, la propuesta de otras intervenciones complementarias que puedan resultar útiles para la persona.

Durante un entrenamiento típico, un par de sensores se colocan en el cuero cabelludo y uno o dos en los lóbulos de las orejas. De la misma manera que en la fase previa de evaluación, los sensores detectan y trasmiten la actividad de las ondas cerebrales al sistema de registro que, a su vez, generará una señal de retroalimentación auditiva (un tono o música) y visual (imagen o vídeo) de la actividad cerebral, para que la persona pueda conocer en todo momento el progreso de su trabajo.

Las sesiones de entrenamiento están diseñadas para enseñar y entrenar a la persona para modificar progresivamente su patrón de funcionamiento cerebral. La persona será capaz de ver y corregir sus propias ondas, recibiendo un refuerzo (estímulo positivo) cuando la tarea se haga correctamente. El refuerzo suele ser la activación de vídeos, películas, sonidos o incluso videojuegos. Al principio, los cambios son a corto plazo, pero gradualmente se vuelven permanentes. Con la práctica continuada pueden conseguirse nuevos patrones de actividad cerebral, más saludables, en la gran mayoría de personas.

Las sesiones de entrenamiento tienen una duración aproximada de entre 40 y 60 minutos. El número de sesiones necesarias para conseguir los objetivos marcados dependerá de:

  • Las condiciones iniciales evaluadas en cada persona.
  • La motivación y disciplina del consultante para asistir a las sesiones y seguir las recomendaciones de los profesionales con los que se está trabajando (alimentación, ejercicio físico, pautas de sueño, etc.).

Beneficios del entrenamiento en Neurofeedback

  • Disminución de la impulsividad e hiperactividad.
  • Estabilización del estado de ánimo.
  • Mejoras en los patrones de sueño.
  • Aumento de las capacidades de atención, concentración y memoria.
  • Mejora de la capacidad de aprendizaje y el rendimiento.
  • Gestión efectiva del estrés y la ansiedad.
  • Prevención del deterioro cognitivo por envejecimiento.
  • Incremento de la motivación y la capacidad de toma de decisiones.

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